Fibromialgia y la necesidad de flexibilizar el alma.
Los dolores del alma se graban en el cuerpo físico. La enfermedad de la fibromialgia es una de las formas en que se manifiesta el crisol. Flexibilízate para que la Misericordia Divina pueda ingresar en tu vida.
Hola Brinda, te he encontrado a través de Internet y otras revistas. Padezco desde hace 20 años depresión, desde que mis padres se divorciaron. Vengo de una familia muy violenta, y siempre he sido muy tímida. Le tengo miedo a todo, y en los últimos años comencé a padecer fibromialgia, enfermedad que lamentablemente no tiene cura según los médicos, lo que me da mucho dolor y me hace sentir peor. En mi familia hay muchos abandonos, defraudaciones y estafas entre familiares, y ahora que puedo comprarme un dpto., no lo encuentro, porque hay un problema de dinero con mi hermana, mi cuñado y mi mama. He hecho terapia de vidas pasadas, sesiones de akhasis, pero no logro destrabar el nudo de mi enfermedad. Esto me tiene muy mal, ya que de hecho no he formado pareja, y siento la necesidad de ser amada, y encontrar a alguien con quien compartir mi vida. Empiezo yoga y lo dejo, y no tengo continuidad con todo lo que sea para mí. Todos los que se me acercan me estafan y esto me da miedo. Espero que puedas ayudarme en este momento tan crucial. Ah...hace 20 años más o menos que no me puedo acordar de mis sueños. Rita (Bs. As. – Argentina).
14/10/2007
Querida amiga del Alma:
Reconozco que tu cruz es pesada pero sabes ¿que es lo que te mantiene cargándola y haciéndosete cada vez más pesada? Pues el creerte la punta del embudo donde convergen todos los males de tu familia.
¿Es acaso que hay determinados seres que vienen a este plano a cargar sobre si las cruces de su grupo de almas? ¿Acaso tú eres uno de ellos?
¿Cierto o no cierto?
El asunto es que tu Ego lo cree así y poco valdría que yo dijera lo contrario, o que intentase decir que tu voluntad y tu fe serian los agentes motores de tu movilidad que amenaza con condenarte a la cárcel del alma en el cuerpo, condenada al dolor que producen los músculos que han aceptado cargar la memoria multidimensional no solo la que te es propia sino la de toda tu familia.
Seguramente has reemplazado a otro, que estaba antes de ti, cumpliendo ese rol. Así es en cada familia.
¿Cómo librarte del que te hace sentir maldecida si ello para tu alma es bendición dado que le permite redimir al grupo de almas al cual pertenece y a si misma de muchas jornadas en el error?
Eso es lo que es la enfermedad: una oportunidad del Alma.
Pues lo primero que debes lograr para comenzar a mejorar tu situación es dejar de sentir lástima por ti misma.
No te será muy fácil porque has pasado gran parte de tu vida sintiéndola y ello se ha instaurado en ti como un valor por ser la victima que carga el karma de familia. Nada estaría mal en esa misión si ella no te enojara, porque si la aceptaras serias el Cristo de tu familia.
Piensa en esto ¿el Cristo seria Cristo si se hubiera ido quejando por allí de su martirio?
Seguramente que no.
Pero tranquilízate, no se te pide ser Cristo si no lo quieres ser.
Sin embargo, pese a no aceptar el rol que te ascendería a niveles insospechados de liberación karmica, pides una Gracia, la de la sanación de tu Universo local (tu enfermedad, tu vida).
¿Cómo hacer espacio para que esa Gracia llegue en la forma que hoy fuera posible?
Pues debes descubrir que el universo no eres tú y tu enfermedad.
Es fundamental que trabajes en desviar el centro de atención que tu enfermedad ha generado hacia ti misma, tal como le ocurre a una madre que se siente culpable por haber tenido un hijo discapacitado y renuncia a todo por ese hijo que trajo a este plano y ni respira ni camina si no es por él. La culpa y el miedo la gobiernan.
Lo mismo te ocurre a ti.
Tu creación hijo es tu enfermedad. Por ella respiras, caminas y te justificas en tu inacción.
Debes descubrir que hay otros que sufren más que tu.
Encuéntralos!! Elígelos!!
Si no logras tener misericordia por otros y pedir por otros, no podrás atraer Misericordia Divina hacia ti misma y con ella la Gracia que esperas.
Si no eres clemente, perdonando las faltas de otros en lugar de criticarlas, no podrás atraer sobre ti a la Clemencia Divina que es la única que puede alivianar tu carga.
Cuando el cuerpo se retuerce grandes penas hay en el alma.
Suéltalas amando…
Flexibiliza el alma para flexibilizar el cuerpo.
Recuerda, dices que tienes poca voluntad de hacer por ti.
Tu creación es tu enfermedad, ella es la que atiendes con esmero alimentándola cada día de lastima propia y ajena que cosechas en el mundo… Ocultas que sientes por ella un secreto desprecio, la vistes y la adornas para salir al mundo en busca de ese pan de dolor, sin darte cuenta que cada bocado te paraliza un poco más.
Me has llamado para escuchar un BASTA!!.
Debes cocear hijos de la Misericordia. Debes buscar en el mundo, hijos del alma, otros enfermos como tú a los que en tu Espejo el Padre te traerá si te prestas a esta cruzada que a ti me es indicado señalar para descubrir a través de ellos la alegría del servicio.
Se necesitara un valor mayor que el que necesitas para enfrentar cada día cuando el dolor te invade el cuerpo, pero será una cruzada de Amor del Padre hacia su Creación que sufre, hermandad de la cual tú te creías el único miembro.
Si lo haces, por Misericordia hacia otros que padecen, atraerás la bendición hacia tu creación/ hijo enferma que es tu cuerpo físico, tu vida entera…
Si no lo hicieras, nada ocurrirá, salvo lo que ya viene ocurriendo. Entonces…, perdónate y compréndete porque es lo que has aceptado para poder evolucionar.
Ojala, “Quiera Dios”, me entiendas.
Que tu Alma se abra a estas palabras porque en ellas se encierra tu Oportunidad.
Que Dios nos guie
En la Gracia Siempre.
PUBLICADO POR BRINDA MAIR .
La terapia floral nos permite liberar el dolor que hemos encapsulado en nuestro cuerpo, libera las emociones implícitas y desbloquea las energías, sana los traumas profundos de nuestra vida y nos llena de alegría, perdón y esperanza para continuar nuestro camino.
Busca ayuda, el que busca siempre encuentra.
En el sistema de Edward Bach tenemos Elm para el dolor crónico, para recobrar la fe y la confianza. Star of Bethlehem para los traumas, Holly para la felicidad, Willow para el perdón profundo, Pine para la culpa, Sweet Chesnut para la esperanza, Rock Rose para los bloqueos, para la Flexibilidad. Beech para ver lo bueno creciendo en el interior. Cherry Plum para el sociego y equilibrio, para el autodominio. Crab Apple para la limpieza y desintoxicación de la mente y el cuerpo.
Atte. Rocio Ceja.

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